Category: Consejos

  • Guía completa de cloro: tipos y dosificación

    El cloro sigue siendo el desinfectante más usado en piscinas residenciales. Pero no todos los formatos sirven para lo mismo, y dosificar mal sale caro: agua irritante, cloraminas y algas.

    Formatos de cloro y cuándo usarlos

    • Granulado (dicloro): disolución rápida, ideal para cloración diaria y ajustes. pH casi neutro.
    • Tabletas (tricloro): disolución lenta para mantener nivel constante vía flotador o clorador. Acidifican el agua con el tiempo.
    • Líquido (hipoclorito de sodio): efecto inmediato, útil para tratamientos de choque. Pierde potencia almacenado.

    La dosis correcta

    El objetivo es mantener cloro libre entre 1 y 3 ppm. Como regla general, en verano una piscina de 50 m³ consume entre 150 y 250 g de dicloro diarios, pero la única forma de acertar es medir con test de DPD dos veces por semana.

    Errores frecuentes

    No mezcles formatos en el mismo dosificador, no agregues cloro a pleno sol (se degrada hasta un 50 % más rápido) y estabiliza con ácido cianúrico entre 30 y 50 ppm para protegerlo de la radiación UV.

  • Filtros de arena vs. cartucho: comparativa 2025

    El filtro es el hígado de tu piscina: por él pasa toda el agua varias veces al día. Comparamos los dos sistemas dominantes del mercado para ayudarte a elegir o renovar.

    Finura de filtrado

    La arena estándar retiene partículas de 20–40 micras; con vidrio filtrante baja a 15. El cartucho plisado llega a 10–15 micras: agua visiblemente más brillante, especialmente en piscinas sin floculante.

    Mantención y consumo de agua

    La arena exige retrolavado semanal en verano: 300–500 litros por lavado. El cartucho se limpia con manguera cada 2–4 semanas y no gasta agua de retrolavado, pero se reemplaza cada 1–2 temporadas.

    Veredicto 2025

    Para piscinas grandes con mucha carga de uso, arena (idealmente con vidrio) sigue siendo lo más robusto. Para piscinas medianas y zonas con restricción hídrica, el cartucho gana por ahorro de agua y calidad de filtrado.

  • Cómo preparar la piscina para la temporada de calor

    Noviembre es el mes clave: una buena puesta a punto ahora te asegura un verano sin sustos. Este es nuestro checklist de apertura de temporada.

    Revisa los equipos

    Inspecciona la bomba (sellos y ruido), el estado de la arena o cartucho del filtro (la arena se cambia cada 4–5 años), las mangueras del limpiafondos y el funcionamiento del tablero eléctrico.

    Recupera el agua

    Retira el cobertor, limpia fondo y paredes, y ajusta en este orden: alcalinidad (80–120 ppm), pH (7,2–7,4), cloración de choque y estabilizador. Filtra 24–48 horas hasta ver el fondo nítido.

    Prepara la rutina de verano

    Define tu esquema semanal: medición martes y viernes, aspirado los lunes, retrolavado según presión del manómetro (+0,3 bar sobre la presión limpia). Con la rutina instalada, la mantención toma menos de una hora a la semana.

  • Productos para piscinas de fibra: lo que debes saber

    Las piscinas de fibra de vidrio dominan las instalaciones nuevas en Chile por su rapidez de instalación. Pero su capa protectora —el gelcoat— exige cuidados distintos a los del hormigón.

    Lo que el gelcoat agradece

    Cepillos de cerdas blandas o esponja, limpiafondos con ruedas de goma, y química siempre pre-disuelta: nunca dejes caer cloro granulado directo al fondo, porque blanquea y pica la superficie.

    Lo que lo daña

    • Cloro de choque sin disolver y tabletas apoyadas en escalones.
    • pH persistentemente bajo: opaca el brillo y favorece el “chalking”.
    • Cepillos de acero o limpiadores abrasivos.
    • Vaciar la piscina sin supervisión técnica: la fibra puede deformarse.

    Rutina recomendada

    Mantén el pH 7,2–7,6 con especial constancia, usa alguicida preventivo (la fibra no es porosa, así que con poco basta) y aplica cera protectora de gelcoat una vez al año para conservar el brillo original.