Category: Químicos

  • Guía completa de cloro: tipos y dosificación

    El cloro sigue siendo el desinfectante más usado en piscinas residenciales. Pero no todos los formatos sirven para lo mismo, y dosificar mal sale caro: agua irritante, cloraminas y algas.

    Formatos de cloro y cuándo usarlos

    • Granulado (dicloro): disolución rápida, ideal para cloración diaria y ajustes. pH casi neutro.
    • Tabletas (tricloro): disolución lenta para mantener nivel constante vía flotador o clorador. Acidifican el agua con el tiempo.
    • Líquido (hipoclorito de sodio): efecto inmediato, útil para tratamientos de choque. Pierde potencia almacenado.

    La dosis correcta

    El objetivo es mantener cloro libre entre 1 y 3 ppm. Como regla general, en verano una piscina de 50 m³ consume entre 150 y 250 g de dicloro diarios, pero la única forma de acertar es medir con test de DPD dos veces por semana.

    Errores frecuentes

    No mezcles formatos en el mismo dosificador, no agregues cloro a pleno sol (se degrada hasta un 50 % más rápido) y estabiliza con ácido cianúrico entre 30 y 50 ppm para protegerlo de la radiación UV.

  • Cómo reducir el consumo de químicos en verano

    Entre diciembre y marzo el gasto en químicos se puede duplicar: más sol, más temperatura y más bañistas. Estas estrategias reducen el consumo sin sacrificar calidad de agua.

    Estabiliza el cloro

    El ácido cianúrico actúa como protector solar del cloro: sin él, la radiación UV destruye hasta el 90 % del cloro libre en dos horas. Mantenlo entre 30 y 50 ppm.

    Usa cobertor

    Un cobertor de burbujas reduce la evaporación hasta un 70 % y con ella la pérdida de químicos. Además sube la temperatura del agua de forma gratuita.

    Filtra en horario inteligente

    Filtrar de noche reduce la degradación del cloro recién dosificado y aprovecha tarifas eléctricas más bajas. En plena ola de calor, reparte la filtración en dos bloques.

    Controla el pH primero

    Con pH 7,8 el cloro trabaja al 30 % de su capacidad; con pH 7,2 supera el 65 %. Corregir pH antes de clorar es el ahorro más grande y menos conocido.

  • pH perfecto: errores más comunes y cómo evitarlos

    El pH es el parámetro maestro del agua: fuera de rango, el cloro no desinfecta, el agua irrita y los equipos se dañan. Y sin embargo es donde más errores vemos.

    Error 1: medir mal (o no medir)

    Las tiras reactivas vencidas o guardadas con humedad mienten. Usa test de gotas o fotómetro, toma la muestra a 30 cm de profundidad lejos de los retornos, y mide al menos dos veces por semana.

    Error 2: corregir a ciegas

    Agregar reductor “a ojo” produce el clásico efecto péndulo: pH ácido el lunes, alcalino el jueves. Calcula la dosis según el volumen real de tu piscina y corrige de a poco: máximo 10 % de ajuste por aplicación.

    Error 3: ignorar la alcalinidad

    Con alcalinidad total bajo 80 ppm el pH rebota sin control. Corrígela primero (80–120 ppm) y el pH se volverá estable casi solo. Es la causa oculta del 80 % de los “pH imposibles”.

  • Algas verdes en tu piscina: causas y soluciones

    Amaneciste con el agua verde: tranquilidad, se recupera en 48–72 horas si actúas con método. Lo importante es entender por qué pasó para que no se repita.

    Por qué aparecen

    Las algas explotan cuando coinciden tres factores: cloro libre bajo 1 ppm, pH sobre 7,6 y filtración insuficiente. Una ola de calor o una fiesta con muchos bañistas suele ser el gatillo.

    Tratamiento de choque

    • Cepilla fondo y paredes para desprender el alga.
    • Corrige el pH a 7,2 (el cloro rinde el doble).
    • Aplica cloración de choque: 10 g de dicloro por m³ al atardecer.
    • Filtra 24 horas seguidas y retrolava cuando suba la presión.
    • Al día siguiente, alguicida de mantención y floculante si el agua quedó turbia.

    Que no vuelva

    Mantén cloro 1–3 ppm, revisa el pH dos veces por semana y asegura un ciclo de filtración completo diario: el volumen total del agua debe pasar por el filtro al menos una vez al día en verano.